Noticias

7.dic.2012 / 09:33 am / Haga un comentario

diciembre 07.- Comentaba Doña Elodia las manifestaciones de rabia e impotencia de los educadores estatales ante el nuevo engaño del maestro de la mentira. Les ofreció 127 días de aguinaldo y solo les canceló “ique” 90 días ya que gracias a una regla de tres que solo conocen en la gobernación se convirtieron en 75 días y no se sabe cuándo cobrarán los 37 días restantes.

De verdad que no entendemos la calentura de los educadores, si esa burla es reiterativa y nosotros somos testigos VIP de todas sus frustraciones: de las reiteradas mentiras del maestro Morel, de las odiseas que deben hacer para llegar hasta sus sitios de trabajo, de los oficios paralelos que deben realizar para sobrevivir, de los miles de argumentos que deben emplear para conseguir fiaos comida y vestido, de los salarios de hambre que devengan, de las acrobacias para cancelar luz, agua, teléfono, alquiler y transporte, de los vejámenes, maltratos e inmoralidades a los que son sometidos, en fin, de cómo estos apóstoles de la enseñanza logran subsistir en ese régimen de explotación, al cual los ha condenado a vivir durante más de 30 años el embustero de oro.

De otro engaño semejante fueron víctimas los policías, los bomberos, trabajadores de la salud y obreros estatales. Nuevamente Morel y su banda creyendo que estos valiosos trabajadores siguen siendo los mismos ingenuos de hace 15 años, utilizan frases cargadas de tecnicismo barato para anunciar con bombos y platillos un gran aumento de salarios, pero que, cuando se cuantifica se convierten en unos míseros incentivos de 50, 100 y 150 bolívares. Estos son los grandiosos aumentos de Morel a estos abnegados trabajadores.

Ahora bien, ante esta palpable realidad, nos preguntamos, ¿hasta cuándo educadores, policías, bomberos, empleados y obreros estatales seguirán viviendo esa vergonzosa y miserable situación y sus familiares permitiéndolo? ¿Hasta cuándo seguirán permitiendo que Morel los humille y se burle de ellos? Finalmente nos preguntamos, ¿qué tiene más valor moral, una humillante bolsa de comida o la dignidad del trabajador neoespartano?

En términos criollos, la bolsa de Morel significa un día de mala comida, por la baja calidad de los productos y 364 días de hambre total. Y es que Morel no ha asimilado las enseñanzas del pastor de la Iglesia Católica y ha hecho caso omiso a sus orientaciones bíblicas, que nos hablan en torno a una caridad para enaltecer a los semejantes y no para humillarlos.

El margariteño y cochense siempre ha sido ejemplo de laboriosidad, prototipo del trabajador honesto, incansable y emprendedor. De ello pueden dar fe los vecinos de Lagunillas, Cabimas, Tucupita, El Tigre, Santomé, Anaco, Los Pilones, El Tigrito, Punta de Mata y tantas otras comunidades venezolanas fundadas y fortalecidas por el trabajo pujante y decidido del ñero. Por ello resulta vergonzante y muy humillante que el resultado de esos más de 30 años de tiranía de Morel, sea una sociedad neoespartana reducida a la bajeza de necesitar de una ignominiosa dádiva, para poder mitigarle el hambre a su familia, aunque sea por un día al año.

Afortunadamente, esta desgracia social que significa el imperio morelista está llegando al final y pronto brillará en Margarita y Coche la radiante luz del desarrollo, progreso, seguridad y paz ciudadana que nos garantiza un seguro gobierno del General Carlos Mata Figueroa, el amigo y hombre de confianza del Presidente Chávez.

Por ahora esta bueno, hasta el próximo Zaperoco.

Fuente: Sol de Margarita

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.