Juventud

1.dic.2012 / 03:02 pm / Haga un comentario

Ha llegado diciembre. Mes del nacimiento del niño Dios.

Luces nuevas y vientos nuevos soplan sobre la perla del Caribe

Hoy anunciamos el encendido de las Luces en la ciudad de Porlamar. Es decir, en toda Nueva Esparta.

Y este acto simboliza lo que aconteció hace miles de años en ese sencillo y humilde pueblo de Belén de Judá.

Donde vino al mundo el hijo del carpintero, el que traería la Buena Nueva para todos.

Pero fundamentalmente para los pobres de la tierra.

El niño Jesús está entre nosotros, queridos camaradas.

Y  viene con la  Buena Nueva para animarnos a continuar la lucha.

Con el barro  de los pueblos de Nueva Esparta haremos un mundo de iguales.

El nacimiento de Jesús en Belén de Judá es celebrado por la Iglesia católica con carácter de solemnidad en la noche del 24 al 25 de diciembre,

Concelebramos  la Natividad para iniciar el tiempo de abrir los ojos, porque debemos nacer de nuevo.                          ¨
El hombre y la mujer nueva esta modelándose en la filosofía del bien común que tanto predicó Jesús de Nazareth

Subió José desde Galilea a la ciudad de Belén de Judá

Para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.

Y mientras estaban allí, se cumplieron los días del alumbramiento, y María dio a luz a su hijo primogénito

Le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, sitio destinado para el comedero de los animales

Los pastores que cuidaban sus rebaños  reciben la visita de un ángel que les anuncia el nacimiento del Niño que será El Salvador

Así aconteció que fueron todos juntos a adorarle para después proclamar la noticia por todas partes:

¡Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor!

La Navidad es  la celebración más entrañable que tenemos  los cristianos. Una fiesta tradicionalmente familiar, cálida, acogedora.

Recuerdo que en Nueva Esparta, y especialmente en la isla de Margarita se celebraba  el nacimiento del niño Jesús  visitando  casa por casa. Por ese entonces se compartía lo poco que tuviéramos en la mesa

Desde un Ponche Crema o Leche de burra, un vino pasita o el famoso vino Sansón hasta una deliciosa hallaca como expresión de abundancia.

Cuántas veces  debimos esperar la parranda de medianoche

El grupo de parranda delante del pesebre con aquellos hermosos aguinaldos.

Y la dueña de la casa agradecida de ese momento inolvidable

Fiesta de navidad  en la que se reunía toda la familia y se vivía en el calor de los hogares ¡Esa Margarita no debemos perderla!

Que el Jesús Niño vuelva a ser el centro de nuestros hogares. Invitándole a nuestra mesa, a nuestra casa, con nuestra familia.

Él no pudo nacer en su casa como era lo normal en la época

En aquel momento el emperador romano,  contaba sus vasallos y todos debían ir a su lugar de origen a registrarse en el censo imperial.

María y José, una pareja pobre, debieron desplazarse de Nazaret a Belén a lomo de mula, cubriendo una ruta de 150 kilómetros

¿Podemos imaginarnos la incomodidad para la madre de Jesús con nueve meses de embarazo en esta situación?

Viveremos y Venceremos

 

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